La Cultura Galáctica

y el Advenimiento de la Civilización Cósmica:

Mirando Más Allá

del 2012

 

 

Por José Argüelles/Valum Votan

 

 Pulsa aquí para descargar la versión en PDF


La Cultura Galáctica y el Advenimiento de la Civilización Cósmica: Mirando más allá del 2012

 

Un escrito de Investigación de Noosfera II

I. El Advenimiento de la Civilización Cósmica: Premisa

"El Maestro R.... es el Señor de la Civilización y Suya es la tarea que consiste en traer la nueva civilización que todos los hombres esperan... Se ocupa actualmente de la energía del séptimo rayo, que es la energía que produce el orden en este planeta."

"Este es el Rayo de Orden Ceremonial, y a través de la actividad de su energía, cuando es correctamente dirigida y empleada, impone un ritmo correcto sobre todos los aspectos de la vida humana. Se está haciendo un esfuerzo constante para detener el terrible caos actual y traer una belleza ordenada en el futuro. La principal arma que emplean ahora las fuerzas combinadas del mal es el caos, la desintegración, la inseguridad y el consiguiente temor. La potencia de estas fuerzas del mal es excesivamente grande, porque no pertenece a ningún grupo de personas, sino a todas las ideologías... El caos producido por la indiferencia, la incertidumbre, el temor, la inanición, la inseguridad, la observación de que otros sufren inocentemente, y el caos producido por los elementos ambiciosos, beligerantes y contradictorios en todas las naciones (sin excepción) −son los factores que el Maestro R. pretende tratar; la tarea es de una de dificultad suprema. El ritmo entero del pensamiento internacional tiene que modificarse, y eso constituye una tarea lenta y ardua; las personalidades malignas... eventualmente deben ser oportunamente sustituidas por quienes pueden trabajar en cooperación con el ritmo del séptimo rayo y así producir la belleza ordenada"

Alice A. Bailey, El Séptimo Rayo: Revelador de la Nueva Era. Lucis Trust, 1995, pp. 70-71. Originalmente publicado en Externalización de la Jerarquía:

Un Tratado sobre los 7 Rayos. Primera edición de 1957

Hay dos perspectivas que uno debe tener en cuenta con relación al tiempo que estamos viviendo y el Cierre del Ciclo en el 2012. La primera es que lo que está ocurriendo en el mundo y en el medio ambiente de la Tierra se debe a fuerzas históricas de fatalidad irreversible operando en una disonancia creciente, con un resultado final que sólo puede ser de una naturaleza altamente dudosa. Esta perspectiva, alimenta una cierta desesperanza o cinismo, una apatía o angustia impotente. Aparentemente, nada parece cambiar las tendencias, corrientes y dirección de todo el aparato de la civilización humana, llevándose consigo en su movimiento a la Tierra misma. Esta visión describe la mentalidad económica materialista de la realidad que prevalece en el pensamiento del humano actual.

Esto, por supuesto, es una gran generalización, y desde esta perspectiva hay muchos matices diferentes respecto a la actitud o grados de frustración o de esperanza miope. Pero la cuestión esencial, es que sosteniendo los estándares, técnicas o niveles de pensamiento actual, no hay absolutamente nada que vaya a alterar radicalmente la forma en que se están haciendo las cosas. Incluso muchas de las personas que expresan alguna idea de una consciencia superior, siguen inmersos en el status quo, sin entender realmente que no hay ninguna esperanza de arreglar o de mejorar algo las cosas en el viejo orden. De hecho, en la medida en que siguen sus rutinas establecidas sin examinar realmente su mente o sus efectos sobre ésta, estas personas, son aún más impotentes de lo que puedan pensar.

La segunda perspectiva reconoce plenamente las condiciones de desintegración, caos,  violencia, y degradación que marcan la época actual, pero considera estos factores no sólo como las consecuencias inevitables de una civilización en decadencia, sino que también ve el colapso del orden mundial actual como un prerrequisito necesario antes de que pueda iniciarse un nuevo ciclo o una nueva civilización. Esencialmente, se trata de un concepto de regeneración cíclica. Este es un punto de vista sobrenatural o incluso cósmico, porque postula fuerzas y energías que trabajan en nuestros asuntos planetarios de una escala mucho más vasta de lo que puede ser comprendida por nuestro punto de vista económico-materialista actual.

Relacionada con esta perspectiva regenerativa, es la noción de que cuanto ocurre, está en la naturaleza de algún evento divinamente ordenado. A pesar de que a primera vista las cosas parecen totalmente pesimistas, en realidad todo esto, está siendo orquestado, por así decirlo, desde arriba, para el cumplimiento de una épica de tal grandeza, que el actual estado de consciencia apenas puede concebir que sea posible. Puede ser también que la regeneración divinamente orquestada, no sea necesariamente cíclica sino un escalón en la escalera de la evolución de la consciencia. En otras palabras, todo cuanto está sucediendo en el escenario mundial, es para el cumplimiento necesario de un gran guión, en el que lo viejo, debe eliminarse para que lo nuevo se manifieste en su pureza suprema. Desde este punto de vista, el ciclo de la historia sería como una fiebre maligna que hay que pasar, llena de pesadillas y visiones, pero que una vez pasada, emerge una nueva alma purificada. Tal perspectiva cumple muchas de las profecías de la Era Dorada que se acerca, un Nuevo Cielo y una Nueva Tierra, la Nueva Jerusalén o Shambala, la constitución del Aro de Naciones, el florecimiento del Árbol del Mundo después de un largo invierno del alma.

Sólo a partir de esta perspectiva podemos hablar del advenimiento de la Civilización Cósmica. Pero para que esta visión se plasme, se debe dar pleno cumplimiento de algún tipo de descenso divino la "Segunda Venida", una revelación masiva y el consecuente despertar de la consciencia, un descenso supramental, un impacto que eleve el horizonte o alcance mental hasta un nuevo nivel, hasta entonces inconcebible, un tránsito hacia la Mente Planetaria de Luz  la Noosfera. Entonces, y sólo entonces, sobre esta base, podrá emerger una nueva civilización genuinamente planetaria en la Tierra, una civilización totalmente cósmica en su naturaleza. Cuando miramos la historia vemos que la revelación o descenso divino, siempre ha desempeñado un papel importante en el progreso del pensamiento, cultura y consciencia humana. Considerando el lugar donde nos encontramos en esta hora del destino, tenemos aún más razones para suponer, que este descenso divino responderá a nuestra necesidad espiritual.

La cuestión es que ahora necesitamos considerar en serio este asunto, dado que el "cierre del ciclo" está a la vuelta de la esquina.  El significado del 2012 es que la civilización actual de la Tierra ha terminado su curso, y es necesario anticipar activamente el "descenso divino" así como proyectar la naturaleza de la Civilización Cósmica venidera. De esta manera estaremos preparados. Cualquier descenso implica la acción de una jerarquía de inteligencia superior, el logos planetario, y es en pro de la realización de la visión de dicha jerarquía, que son presentadas estas reflexiones. El axioma es que en esta etapa del ciclo actual, cuando la aspiración de algunos de nosotros en la Tierra, sea clara y muy concentrada, se manifestará completamente la respuesta de la jerarquía.

Cualquier tipo de Civilización Cósmica que continúe al final del ciclo en 2012, será y deberá tener el carácter regenerador de una redención, el cumplimiento de una promesa para todos aquellos que han trabajado en pro de los ideales más elevados de toda la humanidad –el amor universal, la cooperación, la armonía y el florecimiento de las formas más nobles de la cultura como manifestación de un estado o plano de consciencia completamente unificado y elevado, la Noosfera. Este tipo de civilización será completamente diferente a la que tenemos actualmente.

Debemos tener cuidado de no aplicar sobre la civilización venidera ninguno de los patrones de pensamiento que actualmente podamos tener acerca de la cultura y la civilización. Y más aún, debemos percibir los objetivos y propósitos de la Civilización Cósmica, como completamente opuestos y más allá de aquellos que han llevado a la ruina a la civilización actual.

Nos encontramos en el umbral de algo realmente magnífico, donde es imperativo que nos atrevamos a levantar nuestra mirada a cotas más nobles y espiritualmente fervientes, y que luego sea ese, el más bajo al que nosotros mismos nos permitamos descender.

II. La Naturaleza de las Culturas y de la Civilización: Una Visión Más Elevada

Puesto que estamos viviendo en el tiempo final, en el tiempo de la inversión de valores y el expolio de todo lo que es sagrado y espiritual, es importante reconsiderar lo que entendemos por civilización y cultura, dos palabras que a menudo se pueden asociar estrechamente ¿Qué es una civilización? ¿Qué es cultura? ¿Cuál es la relación entre ambas?

Hoy en día, la civilización está plenamente equiparada con el progreso material y el avance tecnológico. Cualquier otro valor cultural, espiritual o medioambiental está subordinado a los valores materialistas. Y por supuesto, el progreso material y tecnológico está totalmente asociado con la economía financiera. Esto es, cuando se trata de decidir entre lo económico-material, y entre los valores, espiritual, cultural o medioambiental, casi siempre prevalecerá el asunto económico. En la década de 1970 las múltiples protestas del mundo no pudieron impedir la construcción del aeropuerto de Narita, en Japón, en la que era considerada una zona cultural y medioambiental sensible. En nuestros días, hay numerosas peticiones contra la construcción de un hipermercado Walmart en Teotihuacán, el mayor y más sagrado de los antiguos centros culturales en México. El hecho que alguien haya pensado en permitir tal proyecto en este lugar, muestra ya un signo de mentalidad cultural degradada de los tiempos finales.

El hecho es que la cultura alrededor del mundo está prácticamente extinguida,  su mayor florecimiento es una concesión a la “industria” turística (léase: gigantes compañías aéreas y grupos hoteleros) mientras que la monstruosidad de la tecnosfera con sus variadas formas artificiales de entretenimiento electrónico ha suplantado la idea de cultura entre las grandes masas. Y la propia civilización, como un sistema de valores, se encuentra inmersa en una guerra prolongada contra el terrorismo, una guerra que nunca ganará. Si civilización significa algo que ennoblece, que eleva al ser humano, entonces los terroristas ya han vencido. Al someter a todo el mundo a un tratamiento criminal a medida que pasan  a través de los aeropuertos del mundo, camino a ésta o aquella “meca turística”, la dignidad humana, base de todos los valores de la civilización, ha sido ya sacrificada en el altar de la “seguridad”.

Mientras tanto, el ruido de las autopistas, incluso en el campo, la contaminación acústica en todas partes de las ciudades, el polvo, la suciedad y la horrenda cultura del desperdicio, han destruido prácticamente la calidad de vida del ser humano. Esta pérdida, que todo el mundo está viviendo en su día a día, poco a poco va disminuyendo su sensibilidad, complementándose con el hecho de que la industrialización ya ha excedido sus propios límites, y la respuesta de la Tierra al calentamiento global está a punto de alterar las líneas costeras y el clima de la civilización para siempre. Dicho en términos geológicos, estamos refiriéndonos a los cambios dramáticos que se producirán en el futuro inmediato antes del 2012.

Así que cualquier visión de una futura Civilización Cósmica, sólo puede y debe ser, la antítesis que transcienda lo que ahora prevalece. De alguna manera, parece que debemos empezar de nuevo, si no fuera por que disponemos de un plan ya desarrollado que se hará evidente, una vez que lo peor haya alcanzado su punto más dramático. Pero para ayudarnos a reorientarnos hacia el bien supremo, la regeneración óptima de nuestras percepciones y valores más sagrados, debemos considerar de nuevo: ¿Qué es cultura? ¿Qué es civilización?

Podemos suponer que la cultura precede y es la base de la civilización. Cuando hablamos de cultura en este contexto, nos referimos a un patrón integrado de conocimientos, creencias y comportamientos humanos, que dependen de la capacidad humana para aprender y transmitir el conocimiento a las generaciones futuras. Como tal, una definición biológica aún más básica, sostiene que la cultura es el cultivo de la materia viva (humanos) en un medio nutriente preparado.

Es este medio “nutriente”, quien realmente determina la calidad de la cultura. Para la consciencia humana, el medio nutriente estaría constituido por las creencias espirituales y las estructuras mentales que codifican un sistema particular de creencias. Cuanto más puras sean las creencias espirituales, y más elevada sea la predisposición mental y sus estructuras de percepción, más se aproxima el término cultura a la edificación espiritual, y a una excelencia de gusto adquirido por un entrenamiento espiritual, intelectual y estético. Por tanto, la cultura se convierte en el acto de desarrollar las facultades espirituales, morales, intelectuales y estéticas mediante sistemas de educación coherentes con el medio de cultivo.

“El hombre y los tesoros en su interior representan uno de los mayores secretos de la creación.” El-Yacoubi, Whatever Your Is You Are His.” p. 116. 

Según los preceptos de Nicolás Roerich, la esencia de la verdadera cultura humana es la luz. Esta luz, es la luz de la consciencia espiritual innata, que ilumina los senderos de toda iniciativa humana que constituye lo que llamamos cultura. Cuando esta percepción está en el centro de los asuntos humanos, entonces la cultura se convierte en el estándar de una paz viva, razón por la que Roerich declaró: "Donde hay paz hay cultura, donde hay cultura hay paz". Es claramente esta percepción de cultura la que debe ser el núcleo de la futura Civilización Cósmica.

La noción de cultura, como cultivo de la luz, es innata en cada ser, corresponde a las más elevadas enseñanzas espirituales, por ejemplo, el Islam y el budismo. En el Corán se dice claramente que todo ser humano está impreso desde antes de su creación con la memoria del único Dios (7:172), mientras que una doctrina fundamental del budismo Mahayana, es que cada uno nace con el potencial de la iluminación, bodhicitta. Aunque todos estemos innatamente dispuestos a la realización de ese potencial de iluminación del Dios interno, debe ser cultivado para ser totalmente realizado o despertado.

Ciertamente es la calidad de la cultura la que determina la calidad de la civilización, y la calidad de la educación del individuo, es la que determina la calidad de la cultura. La verdadera base de la educación genuina del individuo está en impartir el valor del auto-cultivo. ¿Qué es el auto-cultivo? El auto-cultivo comienza con el entrenamiento del individuo a temprana edad, para que tenga una percepción de sí mismo en relación a un orden divino más elevado de la realidad y transferir esta percepción a las relaciones en el entorno que le rodea.

Así que la base del auto-cultivo debe empezar a inculcarse al niño, a partir de los 7 años, en el sentido de responsabilizarse de su propia mente, consciencia y cuidados del cuerpo físico, incluyendo una ética de respeto hacia sí mismo, higiene personal, y la implicación en la calidad estética y el cuidado de su entorno. Probablemente el punto más fundamental que debe enseñarse al niño en esta etapa, para elevar su propio auto-cultivo, es la ley del karma de causa y efecto, que dice que lo que cosechas es lo que siembras. Si esto se le explica al niño en términos de que es una ley cósmica, y no simplemente una recompensa basada en el miedo, o motivo de un castigo, todo irá mejor.

El punto es que la cultura comienza con el individuo y después se extiende a la familia y al grupo social. Esto forma el núcleo de lo que eventualmente se convierte en una civilización. ¿Qué es lo que constituye una civilización? Obviamente, un núcleo cultural que es el núcleo de cualquier civilización. El tipo y calidad de la cultura van a determinar las características y naturaleza de la civilización. Por supuesto, hoy en día, tenemos muy distorsionada nuestra percepción de lo que podría ser una civilización, esto es debido a la calidad y naturaleza de la civilización global en que vivimos. Dados los efectos de esta civilización en el planeta, su guerra al terrorismo, después de dos guerras mundiales, y dos siglos de expansión industrial e imperialista mundial anterior a todo ello, ¿qué tipo de núcleo cultural podríamos suponer que tiene esta civilización? De hecho, ¿cómo definimos una civilización en relación a su núcleo cultural?

La definición estrictamente histórica de civilización es que es la etapa de desarrollo cultural en la cual la escritura y la conservación de registros escritos es alcanzada. Esta es una definición bien interesante. Desde una óptica más profunda, la escritura, en cuanto medio perceptual que afecta al cerebro, acentúa la necesidad de la conceptualización abstracta, que es diferente del estímulo inmediato de los órganos de los sentidos. Es esta tendencia hacia la abstracción la que caracteriza la civilización y la noción expuesta de civilización histórica, como se ha desarrollado en los últimos cinco mil a seis mil años. La idea de que una civilización también se distingue por una necesidad cultural de mantener registros escritos, o que la escritura sea utilizada para tales registros, también hace a la civilización, por esta definición, un factor productor de historia, porque ¿qué es la conservación de registros sino la base del constructo de la consciencia conocida como historia? Si la historia es un concepto que depende del arte de la escritura, ¿existe la historia como concepto para los pueblos que no poseen escritura? ¿Qué significa decir “post-histórico”? ¿Es posible concebir civilizaciones definidas por otro factor que no sea la escritura o los registros escritos? ¿Es el estándar de hacer-historia quizás, una definición primitiva de civilización?

En cualquier caso, dentro de un horizonte cultural que ha “avanzado” hasta la escritura, existe aún un núcleo cultural. Éste es el motivo por el cual, la civilización tradicional china, por citar un ejemplo, tiene cualidades diferentes de la civilización indo-aria o de la civilización greco-romana. De hecho, por el estándar de escritura como definición de civilización, ha habido solo algunos fenómenos durante el “ciclo histórico": la mesopotámica (escritura cuneiforme), egipcia (escritura jeroglífica), indo-aria (escritura alfabética-pictográfica), china (escritura pictográfica-ideográfica), greco-romana (alfabética), mesoamericana (escritura jeroglífica) sin embargo al acercarnos a la civilización andina de América del Sur, encontramos que parece no existir una tradición escrita, aparte de un riguroso sistema de símbolos y el quipu de cuerdas anudadas por lo que damos el status de civilización completa a la gran civilización de Sudamérica.

Otra definición más generalizada es la siguiente. Civilización es cualquier nivel relativamente alto de desarrollo cultural y tecnológico. Por este estándar igualmente, civilizado, cualidad de vivir en una civilización, ha tendido a significar un refinamiento del pensamiento, costumbres y gusto. Por esta definición, la gente “civilizada” se ha separado de los “bárbaros”, aquellos que tradicionalmente han vivido fuera de los límites definidos geográficos y culturales de una civilización. Por otro lado, el ciclo histórico también está caracterizado por el "surgimiento y caída" de civilizaciones, y esto es a menudo citado como debido a una tendencia general hacia la degeneración cultural y el auge de los barbaros del interior. Estos ciclos han impulsado a renovadores culturales y reformistas religiosos y, de hecho, al surgimiento de nuevas civilizaciones enteras como la islámica surgiendo de la civilización persa, o anterior mesopotámica, o de la europea surgiendo sobre la antigua civilización greco-romana.

Mientras que la actual civilización Global es Europea (“Occidental”) en sus raíces, cuando examinamos su núcleo cultural, en relación a la cultura actual que se está manifestando, encontramos una enorme discrepancia. Desde la implantación de la civilización europea por la caída del Imperio Romano en el siglo V d.C., hasta el siglo XVIII, bien podríamos llamarla la civilización cristiana europea, porque en su núcleo fue una cultura construida en torno a los valores defendidos por la Iglesia Católica. Sin embargo, tras el surgimiento de la industrialización en el siglo XVIII y la expansión de la civilización europea en una red de imperios global –el Británico, Español, Francés, Alemán, etc. El núcleo cultural comenzó a esfumarse en sus efectos, y surgió una nueva cultura popular exterior forjada mucho más por los nuevos medios de comunicación  y electrónicos, que por la Iglesia o ética cristiana.

Después de la Segunda Guerra Mundial, esta civilización global basada en el cristianismo se transformaba en algo hasta entonces sin precedentes, un caparazón planetario artificial la tecnosfera. La tecnosfera le da realmente la característica global a la civilización actual. Pero es una civilización en la que los factores tecnológicos son los predominantes en determinar la naturaleza y el curso de la civilización. Los factores determinantes de esta nueva estructura artificial, que en muchos sentidos transciende las viejas definiciones de civilización, son el Mercado Mundial y la tecnología electrónica. La verdadera cultura de esta inmensa civilización híbrida artificial son las fuerzas que están detrás de la televisión popular y la música electrónica desde el rock and roll al hip hop que han afectado incluso al resto de formas culturales tradicionales. Por ejemplo, el DVD underground “One Giant Leap”, es probablemente la mejor síntesis de la cultura tecnosférica mundial que ha surgido.

Pero la cultura como una norma que eleva, como un vehículo genuino de luz innata dentro de cada ser, está dispersada y es difícil de encontrar, mucho menos la noción de civilización como un refinamiento del pensamiento, costumbres o gustos. Las guerras contantes, el terrorismo, y la desaparición de objetivos sociales positivos han producido un orden mundial debilitado cultural y espiritualmente. Pero en todo caso, ésta es precisamente, la condición que uno esperaría si es el “cierre del ciclo”.

Al mismo tiempo, en medio del popurrí electrónico global, hay una variada selección espiritual, que contiene en sí, el germen de la espiritualidad universal y la liberación final de todas las enseñanzas verdaderas de sus encasillamientos dogmáticos en las formas tradicionales. En cuanto a la noosfera inminente, la intermedia ciberesfera electrónica el sistema de retroalimentación de información e inteligencia de internet proporciona el equivalente a la telepatía universal, permitiendo a las personas de cualquier parte de cualquier región cultural o geográfica del mundo estar conectado y en comunicación con los demás. En este sentido, la Tecnosfera está cumpliendo su papel evolutivo en preparación del advenimiento de la Civilización Cósmica.

Al examinar el advenimiento de la Civilización Cósmica, debemos llegar a una definición de civilización que no esté basada en el estándar histórico. Es sabido que la biosfera de la Tierra establece la unidad de la vida y sus sistemas de soporte en el que la suma de toda la vida es una. Tal como V.I. Vernadsky declaró, la biosfera es esa región en la Tierra para la transformación de las energías cósmicas. La biosfera no hace ninguna distinción de la condición cultural o política con respecto a sus ciclos de transformación de la energía. Si la noosfera es la próxima etapa de la evolución de la biosfera, entonces como la esfera mental de la Tierra y como la infraestructura de la civilización que viene, podríamos decir que es aquella "región" de la Tierra para la transformación de las formas de pensamientos cósmicos sobre una base no sectaria y universal.

Como la capa mental del planeta, la noosfera caracteriza a la mente y la consciencia como un fenómeno unitario, cuya suma es Uno. En esto reside una clave hacia una definición de la futura civilización en la Tierra, una civilización que se distinguiría por la comprensión de que como la vida es Una, así la Mente también es Una, y en consecuencia todas las diferencias políticas de las naciones estados son superfluas. Al mismo tiempo, una diversidad cultural bio-regional, como la biodiversidad, sería  reconocida como necesaria para mejorar la calidad de la totalidad de la vida y la consciencia como un fenómeno unitario. En la suprema cultura igualitaria de la noosfera, que al mismo tiempo reconocería la existencia de una jerarquía basada en grados de realización espiritual y de auto-cultivo, no habría ninguna duda del hecho que la evolución del planeta y la humanidad han alcanzado la etapa supramental de la Civilización Cósmica.

Pero antes de alcanzar esta etapa debemos comprender lo que debe suceder, los pasos que se deben dar con el fin de realizar la Nueva Mente que predica el advenimiento de la Civilización Cósmica en la Tierra.

III. La Cultura Galáctica y la Ley del Tiempo como una Dispensación Supramental

“De verdad uno debe tener en cuenta que cada ser humano participa en el cosmos y que está inalterablemente ligado a él”. (Trigueirinho, La Llamada a la Humanidad, 2002) 

Es evidente que la tecnosfera, la realidad de la civilización global, casi nunca tiene un núcleo cultural vivo, sino más bien, un nexo multisensorial electrónico de la realidad virtual artificial, de generalmente bajos instintos que incita la imaginación degradada del híbrido "humano planetario". Éste es el humano arrancado de una cultura vital, que vive ahora a merced de una vida industrial y sistemas de marketing tecnosférico. Éste es el humano, ya sea musulmán o indígena maya, chino o croata, que frecuenta un café internet, viste jeans azules, Adidas o alguna otra marca similar, y camisetas. La próxima vez que veas una foto de los “insurgentes” iraquís, observa bien cómo van vestidos. El mercado mundial ha convertido al homo sapiens en un híbrido cultural, al menos en hábitos relacionados con los medios de comunicación y la apariencia externa. Pero para que exista una Civilización Cósmica tiene que haber un nuevo núcleo cultural vivo, no sólo a efectos de marketing global, sino uno basado en una manera profundamente nueva de pensar o percibir el mundo. Este núcleo cultural debe ser vivido y practicado universalmente por seres humanos de cualquier trayectoria cultural actual. ¿Cómo debería ser esto y cómo se produciría?

Antes que nada es necesario referirse a nuestra tesis original: La actual crisis mundial está siendo "guiada" y "observada” por una inteligencia jerárquica divina operando de forma interdimensional y quizás también extraterrestre. Tan terribles como puedan parecer los acontecimientos actuales son, por tanto, consecuencia de los efectos kármicos históricos, que al mismo tiempo están siendo orquestados, por así decirlo, como propósito de un descenso supramental o divino. Esta intervención es necesaria ya que, por sus normas de funcionamiento actual y la reducción constante del estado de consciencia, la humanidad, nunca saldría de otro modo, por sí sola, de su caída irrevocable hacia la catástrofe total global.

Este tipo de descenso supramental daría un análisis realmente fresco y cósmicamente objetivo y una perspectiva de la crisis mundial actual, derivada de una visión desde una dimensión superior, pero adaptada al lenguaje y necesidades de la civilización terrestre actual. Esta es precisamente, la naturaleza y el propósito de la Ley del Tiempo, un descubrimiento apropiado basado en el antiguo conocimiento y profecía maya. Porque es la Ley del Tiempo la que “indica” la verdadera naturaleza de la tecnosfera: Un sistema de tiempo artificial desincronizado con la frecuencia de tiempo natural del resto del orden universal. 

Esto es, la epata final de las funciones de la civilización humana como una singularidad absolutamente única, en la que los estándares de tiempo a las que están sujetas todas sus operaciones e instituciones son artificiales, irregulares y mecánicos, y por tanto crean un efecto en la civilización que es igualmente artificial, irregular y mecánico. Nadie más en el resto del orden natural funciona con estas normas, sino más bien por resonancia instintiva e intuitiva con los ciclos de tiempo naturales del universo.

Un filósofo e historiador como Lewis Mumford, se aproximó a este análisis con estudios tales como El Mito de la Máquina, pero la Ley del Tiempo avanza un paso más: identifica la frecuencia mecánica como una relación de forma precisa matemática, 12:60 un calendario irregular de 12 meses combinado con una hora mecánica de 60 minutos lo cual crea una frecuencia de tiempo inconsciente (a partir del 1600 d.C.) que ha acelerado al ser humano en un mundo dominado por la máquina, de la que es esencialmente, poco más que el cuidador.

Debido a los efectos psicosociales de adaptación a la frecuencia de tiempo artificial, el ser humano está girando fuera de control como una bomba demográfica, una amenaza nuclear, y un riesgo medioambiental para él mismo y el resto de la Tierra. El resultado de esta adaptación a la frecuencia 12:60, primero por parte de los europeos y sus colonias de América del Norte, y en menos de 200 años, por el resto del mundo, fue el sistema global de la tecnosfera.

Este análisis asombrosamente simple de la naturaleza de la frecuencia del tiempo artificial, su efecto en la consciencia humana y la civilización tecnológica resultante, no se podría haber hecho, si las investigaciones sobre las matemáticas del calendario maya, no hubieran sido aplicadas tan exhaustiva y profundamente. Pero no debe suponerse, que una revelación vendría simplemente a través de una búsqueda intelectual. Porque eso sería como frotar dos palos juntos, y esperar que de resultado se encienda una luz. Una enseñanza como la del "Descubrimiento de la Ley del Tiempo" ha existido siempre, pero sólo puede manifestarse en el momento de su necesidad y de una forma apropiada al momento de su manifestación. Esto es debido a que la misma Ley del Tiempo ha estado siempre funcionando, manteniendo al universo en un estado de perfecta sincronización. Pero saber que esta ley existe como principio supremo de resonancia armónica y activación telepática, requiere que la evolución mental esté en una cierta condición o estado de consciencia. Entonces puede entrar en la consciencia como un descenso supramental, iluminando factores hasta ahora latentes en la ignorancia oscura de la mente condicionada.

Tampoco debería pensarse que la Ley del Tiempo es únicamente un medio de análisis y discriminación crítica. Más bien, representa una enseñanza completa adecuada para la siguiente etapa de la consciencia que está más allá de la capacidad del nivel al que ha descendido para comprender. Porque el asunto de la evolución de la consciencia y su avance siempre es: ¿Cómo podemos alcanzar una etapa más allá que nuestra etapa actual pueda comprender? Cuando la aspiración y la necesidad es correcta, entonces la jerarquía puede adoptar la enseñanza supramental y liberarla como corresponde. No puede producirse su liberación a cualquiera, sino al recipiente preparado para recibirlo.

El 26 de Julio de 1987, en el Colegio de San Juan, Santa Fe, en una amplia presentación pública, se hizo el anuncio del advenimiento de una Cultura Galáctica en la Tierra. Esto era en referencia a la próxima "Convergencia Armónica" el 16 y 17 de Agosto de 1987, y las Profecías Mayas del 2012 y el Cierre del Ciclo. La Cultura Galáctica, fue declarada, reemplazaría a la civilización del materialismo histórico que ha dominado la Tierra durante los últimos 5000 años. Antes del momento de su anuncio, ningún pensamiento de dicho anuncio había estado presente. Sucedió de manera espontánea. El pensamiento-forma "Cultura Galáctica" había sido liberado en la Tierra.

La Cultura Galáctica es el requisito previo de la nueva forma cultural necesaria para proporcional el núcleo vivo para la Civilización Cósmica venidera. ¿Qué es la Cultura Galáctica? Es la forma cultural universal hecha posible por el descubrimiento de la Ley del Tiempo. Basada en los códigos matemáticos intrínsecos de la frecuencia de tiempo universal la proporción básica 13:20 la Cultura Galáctica es el descubrimiento de estos principios matemáticos universales dentro de la estructura del organismo humano, y su funcionamiento en el entero planetario, como un solo ser unitario. La Cultura Galáctica asume que la inteligencia coordinada por la frecuencia universal de la sincronización puede ser colocada en una condición de resonancia mental o psíquica con la totalidad del entero galáctico del que es una unidad operativa.

Para que esta posibilidad se manifieste hay dos requisitos: Una manifestación plena de la Ley del Tiempo como una enseñanza uniforme en la totalidad galáctica; y una adecuada preparación espiritual que está basada en una avanzada tecnología de "higiene” mental y la auto-experimentación que está de acuerdo con una visión comprensiva de la evolución del tiempo como consciencia, ya supervisados por los órdenes superiores de inteligencia, y en sumisión a un único y todo supremo Principio Guía (Dios).

Afortunadamente ambos prerrequisitos pueden satisfacerse ahora. Desde el 26 de Julio de 1987, la Ley del Tiempo fue revelada progresivamente, así como los correspondientes códigos del orden sincrónico, la naturaleza cuatridimensional de la realidad que gobierna realmente el mundo fenoménico tridimensional. La tecnología mental ya ha sido cultivada en diferentes escuelas de pensamiento y tradiciones espirituales, específicamente el Dzog Chen, el Zen, Raja Yoga, y la Plegaria Sufi (Dhikr), por mencionar las más notables. Debe entenderse que, igual que la Ley del Tiempo, todas las grandes enseñanzas mentales siempre han existido, porque la mente siempre ha existido como un método o medio para el cultivo de la consciencia superior. El punto ahora es liberar estas enseñanzas de sus contextos históricos limitados, y fusionar la esencia de estas enseñanzas de la mente en un código galáctico universal de una mayor absorción mental, para que pueda emerger la Cultura Galáctica en la Tierra.

IV. La Cultura Galáctica y el advenimiento de la Civilización Cósmica

La Civilización Cósmica puede ser vista como el resultado de la mente consciente. La mente consciente sólo puede ser el fruto del cultivo de la consciencia plena, la meditación de la luz clara, que reconoce su ser auténtico inseparable de la presencia de la consciencia intrínseca. Esta incondicional consciencia del ser constituye la naturaleza de la Divinidad y su realización.  Deja atrás los juegos de manipulación material que sirven únicamente para engañarte del objetivo. Toda belleza es la elegancia del espíritu. Toda inteligencia es la intrepidez de manifestar tu verdadera faz como fruto de la presencia cósmica.

Aférrate a la esencia espiritual, mientras aceptas la liberación de las formas limitantes de la tradición, al adoptar en su lugar las nuevas formas y estructuras universales de la Cultura Galáctica, que es una premisa fundamental de la enseñanza de la Ley del Tiempo. Esta enseñanza es la responsable de la totalidad de las Crónicas de la Historia Cósmica, la Reformulación de la Mente Humana. Como una descripción completa del desarrollo del siguiente plano de la consciencia, las Crónicas de la Historia Cósmica, establecen el contexto apropiado para el florecimiento de las estructuras-forma universales de la Cultura Galáctica, codificadas como las leyes y los principios del orden sincrónico.

Como una descripción del tiempo como la cuarta dimensión, las estructuras-forma más esenciales y universales del orden sincrónico son: El Holón Humano, el Holón Planetario, el Oráculo de la Quinta Fuerza, la Onda Encantada, El Módulo Armónico, la Plantilla de 28 Días, y el Holón de los Flujos Interplanetarios Galáctico-Kármico y Solar-Profético. Estas siete formas elementales, constituyen un marco de referencia altamente evolucionado, un lenguaje estructural que habla más allá de cualquier restricción o limitación cultural. Es el lenguaje forma universal perfecto, del tiempo natural y, por lo tanto, el medio perfecto para unificar al ser humano planetario de acuerdo a una nueva formulación, la mente de la noosfera. A continuación se presenta una breve descripción de este nuevo lenguaje forma del tiempo:

1. Holón Humano. La Estructura Universal Cuatridimensional del Cuerpo Humano.

a) 20 dedos (manos y pies). Todos nacemos con ellos. Codificados por los 20 sellos solares, cada grupo de 5 dedos representan las cinco “Familias Terrestres”. Cada quien pertenece a una de estas familias terrestres por nacimiento. 

b) 13 articulaciones principales. 2 tobillos, 2 rodillas, 2 caderas, 2 muñecas, 2 codos, 2 hombros y 1 cuello/columna vertebral. Nacemos con esta estructura. Estas se corresponden con las 13 unidades del código del tiempo de la Onda Encantada.

c) 5 Centros psicofísicos principales. Todos tenemos estos: El chacra raíz (sexualidad), plexo solar (intuición), corazón (centro del pensamiento emocional), garganta (palabra/comunicación), y corona (cerebro/mente superior). Estos también se corresponden con las 5 familias terrestres.

 

2. Holón Planetario. Es un planeta único y  nosotros vivimos en él. Una estructura cuatridimensional icosaédrica de 20 unidades de la mente planetaria (noosfera). Se corresponden con las 5 Familias Terrestres: Familia Portal, región del Polo Sur; Familia Polar, región del Polo Norte; Familia Cardinal, región templada Norte; Familia Central, región Ecuatorial y  tropical; Familia Señal, región templada Sur.  Proporcionan la base para la identificación del Holón Humano con el Holón Planetario, necesaria para el cultivo de la Nueva Mente de la noosfera. Contiene muchas otras formas de elementos que incluyen, las Cromáticas y las Familias de Color.

3. Oráculo Galáctico de la 5ª Fuerza. Estructura de cinco partes que establece relaciones codificadas matemáticamente de cada Kin (un día o firma galáctica de una persona), por lo tanto, es un mapa de los nexos primarios multidimensionales del orden galáctico, que puede ser incorporado por cualquier persona. También establece el tiempo NET de cuatro miradas: Análogo, primera mirada, de medianoche al amanecer; Guía, segunda mirada, del amanecer al mediodía; Antípoda, tercera mirada, del mediodía al atardecer; Oculto, cuarta mirada, del atardecer a la medianoche.

4. Onda Encantada. La forma constante de 13 unidades del tiempo cuatridimensional que establece una cosmología auto-replicante aplicable a 13 días (secuencia básica del tiempo cuatridimesional), 13 semanas/heptadas (un cuarto de año solar), 13 Lunas (un año solar), ciclos estacionales galácticos de 13 años, etc.), etc. Todos vivimos en el Tiempo. La Onda Encantada es la estructura de forma estándar, universal galáctica para experimentar el tiempo en su totalidad cosmológica. La Onda Encantada posee también su propia estructura interna, la geometría de los púlsares.

5. Módulo Armónico.  La matriz de la frecuencia del tiempo 13:20 cuatridimensional de 13x20=260 unidades, calibra e indexa los infinitos potenciales de las relaciones del orden sincrónico, origen del ciclo cuatridimensional de 260 días o Tzolkin.  El Módulo Armónico es al tiempo sincrónico cuatridimensional, lo que la tabla periódica de los elementos, es a la química y física tridimensional.

6. Plantilla de 28 Días (Luna).  Base de regularización universal del programa de tiempo anual humano. 13 Lunas de 28 Días + 1 Día Fuera del Tiempo = 365 días, órbita anual de la Tierra alrededor del Sol. Todo el mundo experimenta esta rotación anual. Las 13 Lunas son una función de la Onda Encantada, por tanto, recapitulan la cosmología del tiempo. El ciclo de cuatro semanas de 28 días, es perpetuo y armoniza la consciencia humana con el tiempo y la vida. La matriz de 28 días se articula perfectamente con el ciclo cuatridimensional de 260 días (ver el Módulo Armónico) para crear grandes ciclos solar-galácticos de 52 años, asegurando así la manifestación de la consciencia cósmica. Puesto que un año es realmente una órbita alrededor del Sol, el ciclo de 52 años, es en realidad 52 órbitas, la medida del “año” noosférico.

7. Holón Interplanetario: Flujos Galáctico Kármico y Solar Profético, y sus Circuitos. Nuestra Tierra es una parte del sistema solar o, más apropiadamente, la heliosfera o heliocosmos. Esta heliosfera "respira". Tiene una inhalación y una exhalación. La heliosfera completa consta del Sol y diez órbitas planetarias, incluyendo la órbita del cinturón de asteroides (el planeta destruido Maldek). Esto significa que cada órbita registra una inhalación y una exhalación. Hay 10 puntos de inhalación y 10 puntos de exhalación por donde la “respiración” solar cruza las trayectorias orbitales. Esto explica los flujos Galáctico-Kármico (10 puntos de contacto orbital) y Solar-Profético (10 puntos de contacto orbital) codificados por los mismos 20 sellos solares que codifican tanto el Holón Humano como el Holón Planetario, por lo tanto el Holón Interplanetario. 

Estas son las estructuras básicas universales del orden sincrónico de la Ley del Tiempo que proporcionan el fundamento estructural de la Cultura Galáctica en la Tierra. Al reformular el sentido humano del tiempo, reemplazando el reloj y el calendario irregular por el lenguaje-forma cuatridimensional, como su programa de tiempo, la mente humana es igualmente reformulada. Las estructuras de forma universal que constituyen el orden sincrónico están basadas en,  y por lo tanto, predisponen a la mente a experimentar la armonía intrínseca del orden universal. Esto significa que el  Tiempo = Arte, y la Ley del Tiempo se formula como T (E) =Arte, la energía factorizada por el tiempo es igual a arte.

Así como el tiempo es el factor de sincronización universal que crea el orden sincrónico, donde la sincronicidad de todos los eventos es la realidad de la experiencia cósmica, así la Mente que experimenta esto, es Una. Esto lleva a la segunda formulación de la Ley del Tiempo, que está enunciada así: La velocidad del tiempo es infinitamente instantánea. Esto significa, en realidad, que cada momento determinado es instantáneamente  el mismo momento a lo largo de todo el universo. El tiempo es más rápido que la velocidad de la luz. Por tanto es telepatía. Esto significa que el tiempo es el medio de la telepatía, y como el campo universal de sincronización, el tiempo está continuamente informando a la mente. En otras palabras, la naturaleza de la información de la mente sincrónica cósmica, que es capaz de recibir en cualquier momento dado, aumenta en proporción directa a la claridad mental.

Puesto que la enseñanza de la Ley del Tiempo es una enseñanza de un sistema entero, estas estructuras de la Cultura Galáctica son comprendidas como el medio para florecer, tanto a la expresión, como a la comunicación de la mente iluminada. Pero las estructuras no necesariamente iluminan la mente. La mente tiene que experimentar su propio auto-cultivo espiritual. Es necesario entender que en este momento del humano híbrido planetario es más esencial que se articule y aplique una enseñanza universal referente a la mente, para que así el auto-cultivo de la mente, como una disciplina espiritual, pueda proceder a la par con la purificación del alma, preparando al humano para el advenimiento de la noosfera, la Nueva Mente, y la llegada de la Civilización Cósmica.

Tradicionalmente, todos los caminos espirituales están, en un grado u otro, en una de estas tres categorías: Un camino de renunciación, un camino de transformación, o un camino de auto-liberación. Todos los que quieran aprovechar la oportunidad de utilizar las plantillas de transformación de la Cultura Galáctica tienen que darse cuenta que son prácticas para la reformulación de la mente que deben ser acompañadas por el estudio y el auto-cultivo de la propia mente, eliminando el desorden y los restos de la vieja forma de ver la realidad. En la medida en que esto se entienda y sienta como absolutamente cierto, en esa misma medida vamos a adoptar un nuevo camino universal de plenitud espiritual y mental, que incluya  elementos de renunciación, un camino práctico de transformación, y que esté coronado por métodos de auto-liberación y realización de la Divinidad interior.

A lo que se debe renunciar es a la participación en la mente y el estilo de vida del mundo artificial. Esto se puede realizar paso a paso o de forma radical, pero cuanto más rápido se pueda hacer  mejor, porque el viejo orden está saliendo de todos modos. Apaga la televisión, o al menos imponte una disciplina para su uso. No compres revistas. Deja de ir al cine – o también, desarrolla una disciplina al respecto. Abandona el consumismo. Planta un jardín, planta árboles. Aprende acerca de las tecnologías de energía alternativa. Pero sobre todo examina tu mente y empieza a entender de cuántas formas has estado contribuyendo mentalmente a sostener una visión de un mundo de sufrimiento, deseo, apego, agresión y materialismo. El mejor método es que de forma inmediata retomes la práctica de la consciencia plena y la oración. Ríndete a lo absoluto, a Dios, al Poder Superior. Reconoce y renuncia a tu lucha interior, tus dicotomías auto-creadas, y a los conflictos.

En cuanto al camino de transformación, adopta la actitud de no dejar que nada se interponga en el camino de tu auto-cultivo y realización personal. A continuación, comenzarás a ver la adversidad, la obstrucción y los obstáculos, como oportunidades o medios de transformación interior. Desarrolla la actitud de invitar al Poder Superior a descender en tu camino. Reconoce las señales y sincronicidades en tu vida cotidiana como las señales que tienen por objeto que leas con el propósito de saber qué medidas debes tomar. Las acciones cotidianas son vistas como eventos oníricos creados por tu ser iluminado a interpretar. No hagas nada para tu propio beneficio. Actúa como si todo estuviera llevándose a cabo para el beneficio y salvación de todos los seres. En tu práctica de consciencia plena, no rechaces los pensamientos, sean cuales sean, buenos o malos si surgen, simplemente déjalos ir. En vez de eso pregunta, ¿quién está creando estos pensamientos? Esto te colocará en el camino de la transformación.

En cuanto al camino de auto-liberación, el tiempo es esencial. Debemos estar listos para el Gran Evento, el Cierre del Ciclo, 21 de Diciembre de 2012 (Luna Rítmica 9, Tormenta 7 del calendario de Trece Lunas). Necesitamos mentes muy claras y almas muy puras para aprovechar la oportunidad. Sólo las mentes claras y las almas puras son espiritualmente lo suficientemente fuertes como para sobrevivir el Camino al 2012. Es por ello que debemos tomarlo con seriedad, afianzando los medios más directos para la auto-liberación. Debemos buscar una introducción directa a nuestro propio ser verdadero, nuestro propio ser auténtico que, de una manera profunda ya está liberado. Y debemos aprender a practicar sinceramente la disciplina de la mente natural, viendo a nuestra propia naturaleza, reconociéndola no sólo en la meditación sino en la vida cotidiana. La purificación del alma depende de la autenticidad y la integridad del compromiso que hacemos para ver nuestra mente con claridad. Entonces seremos capaces de ver las cosas con claridad, saber lo que es y será decisivo. En esto radica la base del poder espiritual.

Cuanto más desarrollemos una mente de luz clara, recordando la Luz de la Fuente Original a través de nuestra propia sumisión al Poder Superior, mejor seremos capaces de activar los códigos y las plantillas del orden sincrónico, el fundamento de la reformulación de la mente humana. Entonces realmente nos convertiremos en una Cultura Galáctica viva. Vamos a estar plenamente preparados para el descenso divino de lo supramental, el manto de la consciencia noosférica, la mente despierta del plano superior de realidad de la Tierra. Cuando llegue, habrá un gran zumbido, el resultado de la fusión de la mente. Seremos Uno, nunca más los mismos.

V. La Naturaleza y el Propósito de la Próxima Civilización Galáctica.

"Las estructuras sociales estipuladas por la Ley del Tiempo son también estructuras de conocimiento telepático. La integración de los patrones biológicos de la vida en la frecuencia de tiempo correcta con la consecuente creación de estructuras mentales de duración continuada, dotará a la especie humana de un despertar telepático colectivo sin precedentes." - Dinámicas del Tiempo, Postulado 1.11

Reconocemos que la evolución es de naturaleza mental-espiritual, porque el cosmos es fundamentalmente un evento de evolución de la consciencia. El cosmos de nuestros cosmólogos actuales no es sino una delgada rebanada horizontal a través del plano de la realidad tridimensional. El Universo se extiende hasta el infinito a través de grupos y más grupos de galaxias.

Cientos de millones de galaxias. Billones y billones de estrellas y sistemas estelares. Todo tipo de sistema de mundos concebible mantiene todo tipo de formas de vida imaginable. Y sin embargo, esto es sólo el deslumbrante despliegue del orden tridimensional. ¿Cuán grandiosa debe ser la perspectiva de las dimensiones más elevadas de las cuales el plano tridimensional es simplemente la base o plataforma para la evolución y expresión de estados de consciencia superiores? Y todo este fantástico mosaico es la determinada manifestación intencional de la Mente de una inteligencia omnisciente y omnipresente tan vasta y suprema que resulta virtualmente inconcebible.

Si vemos el universo visible como una construcción divinamente inspirada  de nuestra propia consciencia limitada, ¿cuánto más infinitamente poderoso y espléndido puede ser el universo multidimensional de una consciencia menos restrictiva, la consciencia de la supermente, o consciencia supramental evolucionada más allá de la mente? Cuando consideramos la inteligencia que anima esta consciencia que asciende y evoluciona en planos cada vez más vastos del orden cósmico ¿Cómo podemos concebir o imaginar que sería la civilización de este orden?

La Cultura Galáctica que hemos descrito es el punto más diminuto de la creación de un orden de realidad que es tan extenso y supermental en naturaleza que parece desde nuestro punto de vista, que hoy sea el lugar de morada y construcción de los dioses. De hecho, los antiguos mitos que a menudo aparecen como dioses pueden ser en realidad las percepciones antropomórficas de esos "visitantes" de la Civilización Cósmica. Ante la inmensidad del universo podemos imaginar que cada cúmulo galáctico o galaxia no es más que una simple "entidad" que constituye todo el orden de la Civilización Cósmica. Entonces, ¿qué podemos decir de la parte que ha de desempeñar nuestro pequeño planeta en su solitario sistema estelar en el remoto Brazo de Orión de nuestra galaxia local?

Para considerar en nosotros aún la noción de la Civilización Cósmica en la Tierra, y más aún la naturaleza de una Civilización Cósmica Universal que está liberada de todas las pequeñas preocupaciones que nos minan hoy en día, hace falta que aclaremos nuestra mente. De hecho sólo una clara mente lúcida puede comenzar a vislumbrar la naturaleza real de la Civilización Cósmica. Tal civilización será, primero y ante todo, una en la que el logro más elevado de la mente iluminada concebible para nosotros será sólo la base para los constructos socio-comunicativos de naturaleza telepática y parasicológica más allá de todo lo concebible. Una vez que lleguemos a la mente noosférica −el Plano Terrestre de la Consciencia Unificada− la Civilización Cósmica se convertirá en una realidad alcanzable.

La enseñanza más pura de la percepción directa de la naturaleza de la mente es probablemente la escuela Dzog Chen. Aunque podemos decir que es una característica del Budismo Tibetano que es demasiado limitante. Esta enseñanza se limitó a constatar su encaje dentro del sistema del Budismo Tibetano – e incluso en la religión chamánica Bon que precedió al Budismo− en el cual pudo florecer. “Encontramos por ejemplo, en uno de los tantras de Zoggen (Dzog Chen) donde se dice que la enseñanza Zoggen está diseminada en trece sistemas solares diferentes. ¿Cómo podemos pensar entonces que el Zoggen se originó en un país determinado y que es el resultado de lo que sucede en ese lugar particular?" (Namkhai Norbu, Dzog Chen y Zen, p.17). De esta cita podemos deducir que: "Allí existen muchas, muchas formas de seres realizados para manifestarse y para las enseñanzas que surgen". (ibid. 18).

Las dos citas anteriores apuntan al hecho del Dzog Chen como una enseñanza mental que es una característica de una Civilización Cósmica auto-existente − teniendo en cuenta su presencia en  trece sistemas solares − y que es una enseñanza de la mente superior, su transmisión no está sujeta a las limitaciones de las leyes de causalidad que gobiernan exclusivamente los procesos de transmisión tridimensional. Esta descripción de la transmisión explica, por ejemplo, la manifestación de la Ley del Tiempo como un descenso supramental que está conectado con Pacal Votan que vivió hace 1300 años.

Para ilustrar mejor la noción de que la transmisión de la mente puede adoptar muchas formas diferentes, vamos a considerar un pasaje del más grande de los Sutras budistas del Mahayana, el Avatamsaka o Escritura del Ornamento Floral,

"Todos los budas... tienen la potestad de hacer el trabajo búdico en beneficio de los seres sintientes − ya sea mirar, examinar, mover, estirar, caminar, estar de pie, sentado o reclinado, en silencio o hablando, sea manifestando poderes ocultos, o explicando principios... Todos los budas pueden hacer este trabajo búdico desde los retiros de los bosques, o en sitios tranquilos, o en lugares desolados, o en los lugares en los que habitan los budas; o pueden hacer su trabajo búdico mientras están en trance, o en la soledad de la caverna, o cuando están alejados de la vista de los demás, o mientras habitan en el conocimiento de la profundidad absoluta, o mientras viven en el reino incomparable de los budas, o llevan a cabo su trabajo búdico mientras desempeñan acciones físicas imperceptibles, adaptándose a las mentalidades de los seres sintientes... o pueden hacer su trabajo búdico buscando la omnisciencia en la forma de los espíritus del agua, duendes, querubines, titanes, pájaros, serpientes humanos, sub-humanos y muchos más ..."

 (Volumen II, pp. 234-235)

Este Sutra del Ornamento Floral está repleto de incontables ejemplos de la consciencia no local como una facultad normal de todos los budas cósmicos. Encontrarse no sólo en dos lugares diferentes sino también en diferentes dimensiones a la vez es algo de lo que da cuenta la enseñanza de la Ley del Tiempo con respecto a la universalidad de la mente, la sincronicidad y la naturaleza telepática del tiempo mismo. En cuanto a la naturaleza de la Civilización Cósmica, la mente iluminada hiperdimensionalmente de los budas cósmicos también aporta descripciones que podemos aceptar como metáforas sobre la naturaleza supersensorial de la Civilización Cósmica:

"Dentro del océano de mundos existe un sistema central de mundos denominado Matriz de Señales de las Puertas orientado a Todas las Direcciones, en el cual hay un mundo llamado La luz omnipresente del Color de Todas las Joyas. Los límites de aquel mundo estaban engalanados con joyas reflejando imágenes de los lugares de iluminación de todos los budas; éste, descansaba en un océano de flores hecho de todo tipo de joyas, estaba compuesto de joyas que muestran las apariciones de las emanaciones de todos los budas; tenía la forma de un palacio celestial, y era puro con unas trazas de contaminación. Además, en aquel mundo hay muchas regiones con cuatro continentes como átomos en la montaña polar; en el centro de ellos está el llamado Pico Montañoso de Todas las Joyas, cuyos cuatro continentes eran innumerables cientos de miles de leguas de extensión. En cada continente había diez mil grandes ciudades. En el centro del Continente Sur hay una gran metrópolis llamada la Luz de las Miríadas de Matrices de Árboles Joya, rodeada por diez mil ciudades. En ese continente, además,  el promedio de vida de las personas era de diez mil años. El rey de aquella metrópolis fue llamado el Sonido Armónico de la Proclamación de todas las Leyes, el Gobernante soberano... El continente entero estaba bajo la protección de este Rey y no tenía ni enemigos ni adversarios." ibid, Volumen III, p. 230

Aunque el lenguaje y las imágenes usadas son medievales, la amplitud y el alcance de la descripción que nos da una clara idea y la vastedad de la mente que caracteriza la Civilización Cósmica.

Esas visiones de una Civilización Cósmica en la Tierra las encontramos como un eco en la memoria de Tollan del México antiguo. Lugar de origen cósmico, su esplendor mítico fue recapitulado en la Tollan Terrenal, gobernada por el gran profeta Quetzalcóatl, durante un breve lapso de tiempo. Así está escrito, Tollan era la capital del imperio de los imperios. Sin  equiparación en el mundo.

"Tollan era el corazón de todo aquello que había sido siempre bueno y puro. En esta antigua tierra estaba la esencia de la grandeza, la cúspide de la prosperidad. Tollan era puro espíritu manifestado en obras de piedra y pluma, oro y jade. Era un mundo de esplendor religioso y piadoso cumplimiento. Una muestra de lo que el hombre puede crear en paz " −Tony Shearer Señor del Alba, pp 106-07.

La visión de la llegada de la Civilización Cósmica a la Tierra es la visión de la Tollan de los Ancianos Estelares.  Estos son los ancianos cuya vida está en el futuro de un pasado que hemos olvidado vivir. Pero el objetivo del descenso divino, la naturaleza de lo que es la mismísima noosfera, es dar a la humanidad la oportunidad de comenzar de nuevo. Esto es, la Segunda Creación que trae a la Tierra la Civilización Cósmica.

Igual que la Tollan Terrestre previa y los sistemas de mundos iluminados de los budas, la futura Tollan de los Ancianos Estelares será una Civilización de Paz. Únicamente la mente que se conoce a sí misma, puede conocer la paz, porque la paz es la cualidad de la consciencia ominiabarcante que permea todo el universo y los sistemas de mundos en indestructible simplicidad. Esta es la consciencia omniabarcante que es la base de la Única Mente de lo que será la Fundación de la Civilización Cósmica en la Tierra.

Esta es la mente que será capaz de construir con las plantillas de la Ley del Tiempo una Cultura Galáctica del orden sincrónico que será espléndidamente armoniosa, entretejida telepáticamente con la realidad interdimensional de la consciencia cósmica. Y a través de esta Cultura Galáctica, la Noosfera de la Tierra se expandirá en su lugar en la gran y siempre evolucionante Civilización Cósmica.

La Civilización Cósmica significará una renovación total de la Tierra a través de las tecnologías mentales del campo resonante magnético telepático. Si la historia fue la era dominada por la escritura, en la noosfera de la Civilización Cósmica, del conocimiento posterior a la escritura surgirá una consciencia hipersensorial. Descubriremos que la naturaleza no es democrática. Es cosmocrática. El orden gobernante no procede de decretos impuestos por reyes o representantes electos, sino a través de la naturaleza esencial de la organización cósmica misma. Esto será comprendido intuitivamente y comunicado telepáticamente.

Una jerarquía genuina será percibida como algo ya existente en todo el universo, el de la jerarquía de los órdenes ascendentes de la consciencia, que en esencia, es totalmente espiritual. La historia será contemplada como una fiebre de la Tierra en su preparación para alcanzar la plena consciencia. Las fronteras religiosas se fundirán. En la percepción espiritualizada de la vida diaria, la religión no existirá más. En su lugar estará el Recuerdo Universal - UR.

VI. Conclusiones: Historia Cósmica, Civilización Cósmica, Responsabilidad Cósmica.

Estas simples reflexiones introductorias sobre la Cultura Galáctica y el Advenimiento de la Civilización Cósmica, son necesarias y apremiadas por el momento en el que nos encontramos. Desde un punto de vista,  vivimos en una época de desesperanza sombría, una tierra baldía de guerra, terrorismo y de degradación medio ambiental. Desde otro punto de vista, sin embargo, esto es sólo un proceso de purificación. La Tierra está limpiando su pizarra. Los estragos de la última etapa febril antes de que desaparezca. Verlo de esta forma, como el proceso de purificación y preparación para una nueva etapa de la consciencia, es ver nuestra situación a través de las lentes de la Historia Cósmica.

Así como existe una vasta red de inteligencia universal, que correctamente debemos llamar Civilización Cósmica, también existe en este contexto, el registro de todos los registros, el informe de la naturaleza y propósito de las capas de pensamiento cósmico de cómo afectan el plano de consciencia de la Tierra. De hecho, la Civilización Cósmica es un subproducto de la Historia Cósmica. Y la Historia Cósmica misma, es lo que la Ley del Tiempo ha hecho posible. Para poder acceder a la Ley del Tiempo y su dispensación supramental en este momento de nuestra evolución, estamos definiendo el umbral entre el inconsciente cósmico y la consciencia cósmica.

Desde la perspectiva de la Historia Cósmica, la Civilización Cósmica es la manera en que el avance espiritual del alma universal incrementa su capacidad inteligente para adaptarse a las múltiples formaciones de vida y sensibilidad en general. Nuestro planeta no es sino una oportunidad más para que esta Civilización Cósmica se adapte de nuevo, y al hacerlo impregne el campo de vida con una vibrante consciencia y una inteligencia que se expande hacia un conocimiento hiper-dimensional hasta ahora no percibido. Pero si la oportunidad y la descripción de la Civilización Cósmica, de hecho de la Historia Cósmica y la Ley del Tiempo se presentan a la inteligencia moderna, como una posibilidad, ¿no es responsabilidad de esa inteligencia considerar profundamente lo que se le está ofreciendo?

La Civilización Cósmica es pues, una oportunidad cósmica y una responsabilidad cósmica. No tiene sentido trabajar para rescatar lo que ahora se está muriendo. El precipicio del destino se abre ampliamente ante todos. Las elecciones que hacemos ahora sellan nuestro destino, como nunca antes. La Ley del Tiempo nos ha presentado una enseñanza para la reformulación de nuestra mente, a través de una nueva percepción del tiempo, una percepción cósmica universal que reorganiza por completo la manera que vemos y experimentamos nuestra realidad. Es necesario llevar a cabo esta reorganización perceptiva antes del Cierre del Ciclo y el advenimiento de la noosfera. Pero además de la nueva percepción, debemos valernos de la esencia más elevada y pura de las enseñanzas espirituales de la civilización de la Tierra ya que ha evolucionado así, y fomentar nuestra mente a través del portal de la Cultura Galáctica hacia la consciencia cósmica completa. Cuanto más alto uno se eleva en consciencia, mayor es la responsabilidad por el bienestar de todos los seres.

Ya Somos seres cósmicos, esperando despertar de un letargo materialista. Todos estamos recibiendo una invitación del Más Allá.

"Alá invita a la Morada de la Paz, y dirige a quien Él quiere a una vía recta. Para quienes obren bien, lo mejor y más. Ni la oscuridad ni la humillación cubrirán sus rostros. Esos morarán en el Jardín eternamente. "

Sagrado Corán 10:25-26

¿Qué es esta Morada de la Paz, sino la realización plena del "modo autorreferencial no manifiesto del ser consciente" (Dzog Chen, Visión, Meditación y Conducta, Yangthang Tulku Rinpoche, p.62), el despertar al tesoro oculto que uno es? Aquellos a quienes Él guía son los que se ejercitan en el auto-cultivo. El "camino recto" es el Camino Rojo del conocimiento y la sabiduría que surge de la experiencia del sustrato innato de todo ser. El mayor bien es darse cuenta de que el modo autorreferencial del ser iluminado es el cumplimiento del Mandato Divino, el medio por el cual ganamos la capacidad de tocar todas las almas para el beneficio de la iluminación el mundo. Aquellos que han adquirido la faz verdadera y se han iluminado completamente, la oscuridad nunca puede cubrirlos y son incapaces de hacer nada salvo una conducta iluminada, nunca experimentarán la vergüenza. "Poseer el jardín" es estar en plena posesión de la naturaleza original del ser que es el fundamento de todo ser. Esta es la Morada de la Paz: Morar en la Faz de Dios, y de forma constructiva generar el Jardín en la Tierra. Estos son los que están llamados a participar en la creación de la futura Civilización Cósmica.

No se necesita decir nada más, ya que hemos rebasado las posibilidades de la razón y ahora hace falta ascender a la supermente, para crear esa belleza ordenada que está en concordancia con el Séptimo Rayo de Orden Ceremonial, el Jardín de la Civilización Cósmica. ¡Que en este jardín cada persona pueda, a su propia manera, recitar una variación de los versos del gran místico, Ibn al-Arabi!:

¡Oh maravilla!, un jardín entre las llamas...
Mi corazón se ha hecho susceptible a todas las formas.
Es una pradera para gacelas y un monasterio para monjes cristianos,
Un templo para ídolos y la Kaaba de los peregrinos,
Las Tablas de la Ley y el Libro del Corán.
Yo profeso la religión del Amor, y no importa la dirección,
que su corcel pueda tomar, el Amor es mi religión y mi fe.

 

 

Director de Investigación, Noosfera II
Instituto de Investigación Galáctica
Luna Rítmica Dali 3, Kin 141 Dragón Espectral Rojo, Año Tormenta Cristal Azul